El Reiki es una técnica de transferencia de energía curativa por imposición de las manos. La palabra Rei (universal, sin límites) Ki (energía vital) es japonesa, así como esta técnica, pero la práctica de transferencia de energía para la sanación viene de tiempos muy remotos. Es la energía de la cual han hablado muchas religiones y culturas, con nombres como prana de los hindúes, mana de los kahunas, energía bíoplásmíca de los investigadores rusos, y el chí de los chinos. El camino del Reiki es un camino de expresar amor, a través de la energía universal. Amor primeramente hacia nosotros mismos, como manifestaciones de esa energía universal, facilitando nuestro propio desarrollo personal. Y amor hacia nuestros prójimos, cuando actuamos como canales de esa energía en su beneficio.
El Doctor Usui bautizó con la palabra japonesa Reiki a la Energía Vital Universal. Reiki se utiliza como palabra descriptiva de todo tipo de trabajo que se realice canalizando energía a través de las manos. Esta palabra no sólo describe la energía descubierta por el Doctor Mikao Usui que se denomina "Usui Shiki Ryoho", en japonés; sino otros tipos de energía, que se usan desde muy antiguo, sobre todo en el Tíbet y en la India.
El Primer Grado. El Primer Grado abre los canales de la energía y permite a I alumno iniciado transmitir energía a nivel del cuerpo físico, para sí mismo y para otros. Consta de una iniciación en cinco pasos y de las enseñanzas de las posiciones de las manos para la curación. Después de la iniciación, el alumno puede notar ya la energía sutil fluyendo por sus manos, como una sensación agradable y curativa. El Segundo Grado. En el Segundo Grado el alumno recibe tres de los Símbolos de Reiki, que son las llaves para que la Fuerza Vital actúe en una dimensión más profunda y más amplia. Así logra la capacidad de transmitir energía sanadora a un nivel mental y emocional, e incluso de ofrecerla a distancia. La energía aumenta de vibración, abriéndonos así a niveles más sutiles de conciencia. El Segundo Grado requiere haberse iniciado anteriormente al Primer Grado y tener la energía fluyendo armoniosamente. Los símbolos ancestrales otorgados en este nivel, permiten intervenir sobre la parte causal de la enfermedad física, que se encuentra en los niveles emocionales o espirituales. El Maestro Osho decía que "Estar enfermo significa estar desconectado del Todo..." El segundo nivel permite ayudar al paciente a volver a reconectarse con su alma, trabajando a un nivel mental, en presencia física de la persona o a distancia, no importa donde se encuentra el receptor. El Tercer Grado. El Tercer Grado en su primera fase, activa los símbolos de la Maestría de Usui que amplían la conexión con la Fuerza Universal y nos permite trabajar con la Consciencia. En la segunda fase, permite la transmisión de la enseñanza y la iniciación de otras personas en el Método Usui de Reiki, además de activar los símbolos Tibetanos y enseñar la meditación de la Maestría. La persona que quiere acceder a este nivel de Reiki, llamado Maestría, decide aceptar más responsabilidad en su propia vida, reconociendo que uno mismo es realmente el Maestro de su destino, y conectando directamente con el Poder Superior o Dios. La iniciación en el tercer grado, da el poder y la responsabilidad de utilizar una técnica tibetana específica para ayudar a otros a que reconozcan su verdadera esencia, y llevar así este conocimiento a su vida práctica. La Maestría. La Maestría de Reiki nos acerca al "Conocimiento del Ser", objetivo último de la vida humana en el planeta Tierra, y nos permite canalizar energía desde el Plano Causal, el plano al que pertenecen los "Maestros Ascendidos de Reiki", como Cristo, Buda, Krishna, etc. Los efectos del Reiki: Equilibrio de las Energías Margarita Alonso, Maestra en Reiki Sistema Usui Tibetano
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