LAS LEYES DEL ÉXITO
1. Aprender con el Universo El tiempo es el más persistente de los maestros, pero desgraciadamente acaba con todos sus discípulos. Usted puede tener como único maestro al tiempo y sufrir las consecuencias lógicas de la demora, o acelerar el proceso sirviéndose de la experiencia ajena. El maestro de los maestros es, sin duda alguna, el Universo. Si usted consigue incorporar a su estructura psicológica las Leyes Universales, dos de las consecuencias de ello serán el éxito y la sabiduría. El Universo es pura inteligencia. Ordenado, incapaz de haberse creado solo, está regido por leyes inmutables y soberanas. Estas leyes son absolutas en su esencia, interdependientes en su aplicabilidad, independientes del tiempo y el espacio en que actúan, dependientes de la intención y la conciencia divinas presentes en cada uno de nosotros. Tienen como finalidad mantener el orden en el caos, el amor en el odio, la sabiduría en la ignorancia, la salud en la enfermedad, y la eternidad en el momento transitorio.
2. Aprender a enfocar Todo aquello en lo que usted se concentra tiende a aumentar. Si se centra en sus limitaciones, éstas crecerán proporcionalmente a la energía empleada. En vista de eso, es mucho mejor que se centre en sus cualidades (reales o imaginarias), ya que ello hará que crezcan y fructifiquen. Anote diez cualidades que posee o le gustaría tener. Piense en estas cualidades durante 21 días. De este modo, quedarán implantadas en su estructura personal y pasarán a ser parte integrante de usted. “Tanto si piensa que puede como si piensa que no puede, de cualquier modo está en lo cierto”. Henry Ford.
3. Visualización y experiencia Toda creencia, una vez establecida, procura perpetuarse. Por otro lado, toda información nueva, cuando penetra en la mente, tiende a sustituir una información antigua relacionada con el mismo tema. Siendo así, la última experiencia es generalmente la que permanece. Si usted se cayó de la bicicleta y tiene miedo de volver a montar en ella, lo que va a perdurar es el miedo a ir en bicicleta. Si usted se cayó, se levantó e incluso con miedo volvió a montar en ella, lo que va a perdurar es la capacidad de ir en bicicleta. La visualización es un recurso fundamental para la instalación de las experiencias en el sistema nervioso. Cuando una visualización se realiza correctamente, al cerebro no le importa saber si aquello ha sucedido en el mundo físico o sólo en la imaginación. De una forma u otra, la visualización queda implantada en el cerebro y puede hacerse realidad.
4. Fuerzas antagónicas que generan conflicto Cuando dos creencias antagónicas conviven en un mismo cerebro, o cuando se actúa de forma incoherente con las propias creencias, se viven conflictos interiores. Vamos a imaginar que una parte suya piensa de una manera y otra parte piensa de otro modo. Usted es una persona internamente dividida, y en esa situación de conflicto interior hay una pérdida de energía vital. Cuando existe un conflicto de este tipo, siempre se tiende a no darle importancia, y una de las partes se altera. Es lo que ocurre, por ejemplo, si usted cree que fumar hace daño pero continúa haciéndolo (conflicto entre creencia y acción), o si deja de fumar (modificación de la acción), o si lo racionaliza, engañándose, intentando convencerse de que fumar no es perjudicial. Cuando racionalizaciones como ésta predominan en varias áreas de su vida, usted vive en una constante autoilusión.
5. Verse implicado y comprometerse Hay una gran diferencia entre verse implicado y comprometerse. El resultado del compromiso es una conspiración universal. El Universo pasa a ser su aliado cuando sus metas están alineadas con su finalidad en la vida y usted se compromete a alcanzarlas. Atreviéndose a hacer, el poder de realización le será otorgado. La osadía positiva trae consigo algo mágico, sublime y poderoso.
6. Cuando el hecho establece una tendencia Todo puede suceder una vez, y esto no significa que vaya a repetirse. Un único hecho no establece una tendencia. Por ejemplo, su mejor amigo puede, una vez, hacer algo que no sea digno de la amistad que hay entre ustedes. Sin embargo, si eso ocurriera dos veces, la tendencia quedaría establecida, es decir, la probabilidad de que sucediera una tercera vez sería muy grande. Tener conciencia de ello ayuda a actuar con prudencia. Más vale un poco de cautela que mucho remordimiento.
7. Escasez y abundancia El Universo es potencialmente rico y hay en abundancia para todos. Para que yo gane, usted no tiene que perder, a no ser que insista en ello, y entonces el problema es suyo. Sus convicciones tendrán influencia en su percepción, y su percepción a su vez dependerá de su intención. La abundancia es un derecho universal. El hambre y la miseria son incongruentes con la naturaleza. El sufrimiento es la manifestación de la falta de armonía con uno mismo y con las leyes universales. Hambre o abundancia, sufrimiento o felicidad, dependen básicamente de la elección y la percepción de cada cual.
8. Amor incondicional Aceptar a los demás sin juzgarlos y sin expectativas es algo fácil de decir y difícil de vivir. El miedo es siempre un problema, el amor es siempre la solución. Amar incondicionalmente significa celebrar la inteligencia divina, trascendiendo todos los miedos. Es un constante desafío para el equilibrio entre la razón y la emoción, que significa vivir lo eterno ahora, sin ningún tipo de resentimientos del pasado ni de expectativas para el futuro. Amando incondicionalmente se aprende a considerar el futuro sólo como una posibilidad, no como una expectativa. Las expectativas, cuando no se cumplen, generan frustraciones. Una posibilidad, aun cuando no se materialice, continúa siendo una posibilidad. Hay que vivir el presente y planear el futuro.
9. Atracción en acción Su energía fluirá hacia donde esté concentrada su atención. Sólo se consigue atraer lo que ya se posee. Lo semejante atrae lo semejante.
10. Aceptar lo inaceptable La autoaceptación es un concepto difundido en todas las religiones y escuelas filosóficas. Aunque sea difícil de entender por qué, la noción paradójica del Universo nos inspira las razones de ese concepto. Cada uno es en la vida lo que se niega a ser. Si usted protesta: “¡No quiero ser como mi madre!”, se volverá como ella y todo el mundo será consciente de ello salvo usted. Si creemos que no podemos hacer algo, las circunstancias nos obligarán a hacerlo. Nos convertimos en aquello que nos negamos a ser. Y si creemos que sí podemos, la obligación será sustituida por la voluntad. Por eso, lo que aceptamos puede volverse realidad o no, dependiendo del interés que tengamos en ello. Sólo se da un verdadero cambio en nuestro interior cuando aceptamos a los demás tal como son y nos aceptamos a nosotros mismos tal como somos. Para ganar esta carrera, empiece por sacar el pie del acelerador, respire y mire a su alrededor y en su interior.
11. Transcendencia y libre albedrío Mediante el uso de la mente el ser humano es potencialmente capaz de mitigar o trascender los acontecimientos predeterminados por fuerzas kármicas o astrológicas. Para cualquier persona es siempre posible elegir el modo en que va a reaccionar ante cualquier acontecimiento. Quien se deja envolver por las circunstancias pasa a formar parte del problema. Sin embargo, si nos observamos a nosotros mismos y actuamos con integridad y compasión, tendremos la capacidad de dotar de connotaciones positivas a un suceso desagradable, en el mismo momento en que sucede. Trascender significa superar una situación y comenzarlo todo de nuevo. Nosotros, los seres humanos, somos animales lingüísticos, y por ello tenemos la capacidad de trascender cualquier instante de nuestra existencia. Si el libre albedrío no posibilitase esa trascendencia, sería incoherente una vileza cósmica.
12. Gratitud y prosperidad Se recibe cuando se da. Hay que arriesgarse para llegar a nuevos territorios, y hay que dar las gracias para reforzar y elevar el funcionamiento de la vida. La gratitud es la madre de los demás sentimientos. Generalmente la gente reclama aquello que no tiene y le gustaría tener, o lo que tuvo y perdió. Rara vez encontramos a alguien que da gracias por lo que tiene, o por aquello que no tiene y no le gustaría tener. La gratitud es escasa en este mundo, y por ello hay una falta de armonía e infelicidad en nuestra vida. Agradezca diariamente aquello que tiene y le gusta, y el Universo continuará proporcionándole no sólo eso, sino también lo que no tiene y ni siquiera sabe que le gustaría tener.
13. Cuando la mente actúa como cocreadora Todo lo que existe en el Universo físico surgió primero en la mente. El pensamiento es energía y la energía sigue al pensamiento. Los pensamientos generan sentimientos que provocan comportamientos. Éstos tienen consecuencias en el universo físico, que a su vez originan nuevos pensamientos, completando así el ciclo pensar-sentir-actuar. Los pensamientos dependen de las creencias de cada persona. Si a usted no le gusta lo que ve en su entorno, analice lo que piensa y las creencias subyacentes en sus pensamientos. Cambie las creencias renovándolas lingüísticamente, y surgirán manifestaciones nuevas en su vida. Es usted quien gobierna su “nave”. Saque las manos de los bolsillos y dirija el timón con firmeza y determinación, llevando su vida por los mares que usted escoja, siempre habiendo navegado antes por su océano mental.
14. Sinergia La sinergia es sumar multiplicando: todas las energías se unen apuntando hacia el mismo blanco. En la sinergia el todo es mayor que la suma de las partes, y la aritmética tradicional se ve modificada: 1+1=4. El universo está construido sinérgicamente. Siempre que dos o más cerebros se reúnen con espíritu de cooperación y esfuerzo, comunicándose y dejando fluir la intuición se manifiesta este fenómeno natural. El único camino para evitar la destrucción ecológica de nuestro planeta es aprender a trabajar sinérgicamente. El secreto no es hacer más con más. Lo que necesitamos aprender urgentemente es cómo hacer más con menos.
15. Armonía armónica El ser humano vive en una constante búsqueda. Buscamos algo que nos dé sensación de paz la eternidad del momento. Ese encuentro que, aunque indefinido, buscamos incisamente es el descubrimiento de la armonía. Procure armonizar con el Universo, con todo y con todos en su entorno, con el ritmo del tiempo y con usted: el estrés desaparecerá y la liberación será la recompensa. La armonía es la esencia de la existencia.
16. Evolución y más evolución La finalidad básica del Universo es la evolución. Todos nosotros nos encontramos en este viaje evolutivo. En nuestro Universo, los acontecimientos siempre tienen una razón de ser. Lo que nos sucede es por nuestro bien (espiritual más que material). El único error que podemos cometer es el de no participar en esta dinámica universal. Fuera de ello, los supuestos “errores” no son sino la respuesta del Universo, para indicarnos que estamos en desarmonía. Cayéndonos y levantándonos aprendemos a andar. Aunque a veces no lo parezca, estamos siempre progresando hacia nuestra meta final -la armonía con todo y con todos-, para lo cual vivimos en constante transformación. El camino es la única constante en nuestra vida. No podemos tocar dos veces la misma agua de un río; al tocarla por segunda vez, las moléculas de agua que entran en contacto con nuestra mano son totalmente diferentes de las de la primera. La existencia está llena de cambios. Existir es transformar, a cada instante.
17. Uno para todos, todos para uno Los seres humanos formamos parte de una energía “gestalt”, denominada Universo. Hay muchas maneras de referirse a ese Todo que es una sola cosa: infinito, Dios, fuente, etc. Lo que pensamos, decimos y hacemos contribuye de forma positiva o negativa a la vibración del Todo. Si vive la vida con miedo e inarmónicamente, su contribución tendrá un efecto negativo sobre la frecuencia vibratoria general. Por otro lado, viviendo armoniosamente, respetando a los demás, pensando de un modo global y actuando en consecuencia, contribuye al éxito universal. El éxito universal y el suyo personal van siempre juntos, son indisociables.
18. La inteligencia al servicio del Ser La sabiduría es el uso inteligente del conocimiento, consciente o inconsciente. La experiencia, asociada a una profunda reflexión, es un modo eficaz de alcanzar la sabiduría. Quien sea capaz de una profunda reflexión interna descubrirá los secretos del Universo, pues es ahí, en su interior, donde están guardados. La sabiduría se manifiesta en la agudeza de la percepción y la flexibilidad de la acción. Si lo que usted hace no funciona, pare, piense, analice y decida actuar de otra manera. Continuar actuando del mismo modo y esperar resultados diferentes es una muestra de locura. Actuar, a veces puede significar no hacer nada. No hacer “nada”, en muchas ocasiones quiere decir estar “haciendo” lo que hay que hacer. Texto extraído del libro: Las Claves del Éxito, del Dr. Lair Ribero. Ediciones Urano
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