VolverVolver al Índice

EVOLUCIÓN ESPIRITUAL

Por Margarita Alonso

La humanidad, está en permanente evolución no dejando de crecer y progresar, todo lo existente está en proceso evolutivo constante.

Parece ser que en el momento actual, la humanidad, ha comenzado un cambio gradual en los estilos de vida al adquirir cada vez más un conocimiento más profundo de nuestra relación entre los cuatro aspectos del ser humano, su parte física, emocional, mental y espiritual.

Así, sabemos que tal relación afecta a la salud como a la enfermedad, eso nos muestra que a partir del medio que creamos, sus efectos afectarán a niveles psicológicos, biológicos y energéticos.

Esto significa que sí partimos de un cambio voluntario y unificamos nuestros pensamientos, y emociones con la Ley Divina, nuestra parte material se irá volviendo más sensible a las energías cosmológicas y podremos ascender a una vibración más elevada y espiritual.

Por tanto, nuestras decisiones personales y expresiones espirituales no nos afectan solamente a nivel individual, de cada persona, sino que tendrán consecuencias y se proyectarán afectando a nivel comunitario y planetario, ya que todo está interrelacionado.
Estamos en un momento realmente importante para el ser humano, quizás nunca en la historia se había tenido la oportunidad de pasar a niveles más elevados de una manera tan rápida, pero es la oportunidad que nos brinda nuestro PADRE-MADRE, para retornar a los orígenes de los cuales no teníamos que habernos apartado, ahora muchos de nosotros nos daremos cuenta de cuan necesario es no desviarse del camino y seguir la vía del equilibrio en todos nuestros actos. Quizás la palabra equilibrio, para algunas personas resulte algo inconcreto o Superficial, puesto que sentirse en equilibrio es estar en tu Centro, y cuando hablamos de estar, es hablar de Ser y el Ser es uno en el Todo.

Así pues, podemos hablar de una nueva conciencia, de la comprensión de que todos somos parte de una Unidad, miembros de una gran familia que se basa en la colaboración de todas las partes.

Nuestro organismo es el vehículo para cualquier proceso de cambio. Los procesos metafísicos y espirituales, no son partes que se separen, de la parte física sino que necesitan de él para traerlos a la forma y es el edificio que camina con los otros vehículos en el proceso de expansión y evolución. 

Por consiguiente, es necesario que asumamos nuestras responsabilidades; es decir, entender nuestros pensamientos, y como consecuencias nuestras emociones afectan a nuestra salud.

Cuando nuestros pensamientos son correctos y están de acuerdo con las leyes naturales hacen que nuestra sociedad sea justa y con menos riesgos de contraer enfermedades.

Por eso cuando nuestra participación en la búsqueda de la buena armonía , con nuestros hermanos de la tierra y la participación a nivel global sea cada vez con más entrega hacia el planeta , todo se irá armonizando y poniéndose en el lugar que le corresponde.

Muchas veces los pensamientos y las emociones, tienen un polo negativo, convirtiéndose en juzgamiento hacia nuestro prójimo, y eso nos da un retroceso en nuestra escala de evolución, pensamos que somos mejores que los demás, y queremos cambiarles su manera de ver y sentir, pensando, que nuestra manera de ver el mundo es la correcta, sin pensar que cada ser tiene derecho a expresar o a tener sus propias opiniones.

Frases como:

¡ Estás equivocado!

¡ No tienes razón ¡

¡ Hazme caso, que te lo digo yo ¡

¡ Que sabrás tú ¡

Todas estas frases, se oyen diariamente, en nuestros hogares, en nuestro entorno de trabajo en lugares de reunión.

Si las observamos, veremos cuanto ego existe en cada expresión diaria de cada individuo, para manifestar su poder hacia  su entorno, cuando esto ocurre estamos haciendo separación, hacia cualquier ser humano, pequeño, joven o adulto.

¿ Que es lo que crea esta necesidad?, pues  las carencias afectivas del ser humano, la falta de realización personal, la falta de reconocimiento en la infancia , hace que busquemos esas carencias, cuando somos adultos, queriendo siempre reafirmar nuestro ego, tomando el mando, “Yo soy importante”, dominando a mi hermano, me  siento fuerte.

La carencia de Amor, bloquea nuestro chacra corazón, y no nos hace ver, que el dar es recibir, el pedir amor, a través del dominio hacia los demás, el no saber dar Amor incondicional, nos cierra la posibilidad a un entendimiento de nuestro verdadero ser espiritual, de nuestro verdadero llamado a servir a nuestros semejantes, ver en cada uno a su hermano, a partes de un Todo.

Cuando somos pequeños, necesitamos cuidados, afecto y ternura, cuidados especiales porqué, somos frágiles desde el momento que nacemos, tenemos necesidades y los adultos , se encargan de esos cuidados tan importantes, de asegurarnos un techo, una buena alimentación, una higiene diaria, una buena educación. Cuando esto no sucede el ser humano se degrada y pierde su papel en esta sociedad, como individuo y como parte del todo. Entonces se ve como víctima, a la cual se le ha hecho una gran injusticia, y empieza a trazar un plan inconsciente, hacia la sociedad, de venganza y rencor, pensando que todos le deben algo. Y ese algo es la falta de Amor.

Cuando somos adultos , nos damos cuenta de la realidad, de nuestra responsabilidad, hacia la sociedad, y de nuestro trabajo a realizar, pero… ¿ a caso estamos preparados, para asumir nuestro papel de adulto?  ¿O delante de tal responsabilidad es mejor ahuecar el ala, y dejar que otro ya se encargará de arreglar nuestros problemas?

Si no maduramos, nuestros miedos, y nuestra falta de responsabilidad, nos marcaran toda nuestra vida, asumir que necesitamos de los demás, es un gran paso hacia delante, es el paso principal el aceptar, que necesitamos ayuda, que hemos de buscar , al terapeuta, instructor espiritual, o cualquier persona que trabaje con Amor, este ser, será el adecuado, para empezar a trabajar de una manera seria, y buscará, donde se haya el conflicto, y los bloqueos energéticos, para poder ser ayudado.

Los bloqueos emocionales, nos pueden llevar a sentirnos así:

Una fuerte tristeza, del alma.

Sentirnos solos y temerosos.

Con una fuerte baja autoestima.

Y sentir, que no estamos ubicados en ningún lugar.

Piensa, que hay muchas personas en tu misma situación, y que cuando se han puesto de una manera seria a buscar ayuda, se han dado cuenta de que le aparecen ayudas por todas partes, y  que siempre, alguien está esperando tu llamada, alguien dispuesto a brindarte su  apoyo, a través de su Amor y conocimientos. En estos momentos de la  Era de Acuario, muchos seres  se han reencarnado, para esta labor de ayuda, ellos saben la gran responsabilidad a la cual han venido, la de ayudar a sus hermanos de la tierra, para abrir sus conciencias y prepararse para el cambio de vibración a nivel planetario, ellos han asumido y entendido su trabajo en el Plan Divino, y como almas en evolución han traído ese Amor del Padre-Madre, para compartirlo con sus semejantes.

El ser humano, cuando no ha dado el paso, y no ha despertado de su sueño, vive en un mundo irreal, atado a las formas materiales, y a su escaso, o quizás nulo conocimiento de las leyes del universo, este estado le hace vivir, como un autómata, con una vida efímera, viviendo el día a día, sólo con lo que el considera que es importante, sin ver más allá de sus ojos físicos y a espaldas a las leyes naturales.

Los pensamientos de acuerdo con las leyes naturales, forman una sociedad más justa, y con menos posibilidades de tener bloqueos, y por lo tanto menos enfermedades.

Los bloqueos de energía, nos hacen ver el porque aparecen tantas dolencias, en el ser humano, y que eso nos va a afectar con nuestra calidad de vida.

Nuestra civilización, una de tantas otras que han existido en nuestro planeta, tiene la posibilidad de transformar, y ver renovados sus esquemas mentales, a través de una actuación voluntaria y consciente.

Nuestro libre albedrío, es una manera de ver que no hay nadie, más allá de nuestra responsabilidad al cambio, siempre estamos echando la culpa al Creador, a los Guías y Maestros de nuestras desgracias, como si la responsabilidad no es nuestra si no del cielo.

Nos comportamos como niños, y nos negamos a crecer, y actuar de una manera madura y consecuente.

El Maestro Jesús, decía “ Lo que siembres, segarás “ con estas palabras, el daba la responsabilidad al ser humano y le hacía consciente, que él, sólo él, era el único responsable de su vida, y de muchos de sus problemas.

Si intentamos , con nuestro comportamiento, tomar consciencia y asumimos este hecho de manera madura, coordinaremos nuestras energías, transmutando dicho proceso y revertiendo dichos bloqueos, en regeneración física, emocional, mental y espiritual.

Existen muchas maneras de recuperar el equilibrio energético, existen infinidad de terapias que nos pueden ayudar , controles dietéticos, ejercicio, terapias vibracionales.
Y recibir sanación de nuestros centros energéticos, (chakras) cuando lo consideremos adecuado, cuando veamos que un bloqueo se manifiesta de una manera continua, es adecuado buscar un sanador, y si ya tenemos el canal de energía abierto, sanarnos a nosotros mismos, y sanar a nuestros seres queridos es una maravillosa práctica que nos enseña como el dar y el recibir Amor, es algo innato en los seres vivos.

Es fundamental que adquiramos “CONSCIENCIA” de las fuerzas que actúan sobre nuestro organismo lo cual ayuda a tomar conciencia de las fuerzas divinas o creadoras.

Cuando la persona acude al terapeuta, o sanador es fundamental, que la persona adquiera un conocimiento de cómo actúan las energías sanadoras, para que haya una entrega total y una predisposición al cambio.

Muchas veces, la medicina tradicional, se olvida que las personas, no son números ni simple material de trabajo. Muchas veces se ha dicho la frase de qué, no hay enfermedades, sino enfermos. Esto nos lleva a la consecuencia de que estar enfermo es algo más, es ir más allá del razonamiento humano y la visión meramente ortodoxa de la medicina actual.

En el mundo espiritual, la enfermedad nos puede llevar a un cambio total en la manera de pensar, y percibir el mundo, sentir que nuestros bloqueos, son un aprendizaje, para empezar a cambiar, nuestra manera de vivir y comportarnos con nuestros semejantes de manera que veamos a  cada ser como uno mismo, puesto que la enfermedad puede llegar para todos.

Muchas veces la medicina, ve al ser humano de manera simplemente biológica, y olvidan el potencial Divino, que se encuentra en cada ser.

Actualmente, muchos médicos tradicionales están abrazando, la medicina holística dándose  cuenta de que no somos sólo materia sino que el potencial del ser humano va más allá de lo que simplemente vemos. Están tomando conciencia de estas realidades y se están uniendo, sus energías y conocimiento a este proceso amoroso y sin fronteras, al servicio de la humanidad.

Se están dando cuenta que el “AMOR CURA” de que las personas enfermas, tratadas con este antídoto, se recuperan mucho más rápido y con menos probabilidades de recaer.

VolverVolver al Índice