DECRETAR Y SER ESCUCHADOS
Por Margarita Alonso Cuando nos reunimos personas del mundo espiritual con la misma finalidad de hacer decretos y tener una comunión fraternal entre nosotros queremos hacerlo lo mejor posible y ayudar a la humanidad de la manera más amorosa. Pero muchas veces nos olvidamos que decretar, es ponerse en contacto con nuestra esencia divina, que no nos va a juzgar, ni poner en tela de juicio el cómo pronunciamos o expresamos nuestros pedidos y oraciones. Cuando la personalidad se pone en contacto con la esencia, todo fluye, no se trata de medir o repetir con más o menos fuerza nuestros pedidos para que sean escuchados, sino de ponernos en actitud humilde y de entrega total. Cuando las personas me preguntan si se han de repetir varias veces o se ha de decir de una manera u otra esto expresa la duda de que realmente no estamos seguros que somos Cuando estamos decretando o hacemos una oración nos ponemos con toda la actitud de ser escuchados sabiendo que vamos a ser ayudados en nuestras necesidades. Cuando nos ponemos en actitud expectante y amorosa, lo que realmente funciona es la emoción que ponemos en cada pedido, es la vibración que se eleva a través de ti es la seguridad de que se te escucha, y se te tiene en cuenta, como hijos de un mismo Padre-Madre. Si hacemos oraciones, o pedidos repetitivos, y no expresamos una emoción real que salga de nuestro ser interno de nuestro corazón, no podremos conectar verdaderamente y lo que estamos haciendo es, simplemente, repetir frases mecánicas y sin ningún efecto a la hora de esperar resultados. Muchas veces nuestro ego quiere demostrar que sabe más y quiere enseñar a otros, como se ha de orar, decretar, etc. Pero se olvida de lo más importante que cada uno expresará a su manera y vibración personal como mejor le hará llegar sus necesidades al Cosmos. Cuando más humilde sea nuestra actitud, más pureza habrá en las vibraciones y más se elevarán, como dulces perfumes, hacia los planos espirituales. Actualmente existen muchísimos libros de autoayuda que explican cómo hemos de hacer los decretos y los pedidos de cuyas maravillosas enseñanzas podemos aprender. A mí me han ayudado muchísimo y me han ayudado a crecer y evolucionar espiritualmente, pero también es cierto que tienen su parte humana, y algunos con criterios muy personales que tanto nos pueden ayudar como confundir si depositamos ciegamente nuestra confianza en ellos. Hemos de ser un poco críticos y leer los escritos con cierta prudencia. Existen en el mercado muchísimos libros que dicen ser “canalizados”, también Internet es una fuente inmensa de información, pero hay que sospesar y valorar entre lo real y lo irreal. Sólo a través de nuestra observación y sentimiento interno preguntando a nuestro Yo Superior, Cuando un escrito está realmente canalizado por Seres de luz sentiremos que llenan nuestras almas y que estamos sintonizando con su energía Crística. Desde la profundidad de nuestro fuero interno debemos asimilarlo y aceptarlo como verdadero. Nosotros, como seres divinos, sabemos de manera intuitiva lo que necesitamos, lo que debemos instaurar dentro de nosotros, pero esto se hace con verdadero sentimiento y fe, de que lo que sale de nosotros, vuelve a nosotros. Por eso lo importante es sentir y amar. El Amor es la energía más grande que se conoce, por ello hemos de actuar desde lo más profundo, con Amor incondicional en todos los actos, que hacemos y decimos, buscar en cada uno de nosotros la chispa Divina, y cuando más lo hagamos más grande será la energía que habremos juntado. Cada chispa es un universo en potencia esperando unirse y crecer e evolución constante y sin fin. YO SOY, EL QUE YO SOY
|